Respuesta corta
Para calcular el coste de estampación de camisetas separa cuatro bloques: materiales, mano de obra, costes fijos y merma. Si solo miras camiseta y consumibles, el margen parece mejor de lo que es y los pedidos pequeños acaban consumiendo tiempo sin cubrir preparación.
La mejor práctica es fijar un coste unitario real y un precio mínimo por pedido. En una tirada corta, diseño, prueba, planchado, enfriado, revisión y embalaje pesan mucho. En una tirada grande, el material y la velocidad de producción ganan importancia.
Costes que suelen olvidarse
Además de la prenda, suma papel, film, tinta, polvo adhesivo, cinta térmica, energía, embalaje, reposición por fallo y limpieza. Añade también el tiempo de ajustar archivo, preparar la prensa, hacer muestra y responder cambios del cliente si forma parte del trabajo.
La merma debe entrar antes de calcular margen. Una camiseta perdida por presión, color, posición o talla puede borrar el beneficio de varias unidades si el presupuesto iba demasiado justo. En prendas oscuras, diseños grandes o telas elásticas, reserva más margen porque el riesgo de repetir una unidad aumenta.
Mano de obra y costes fijos
El tiempo no empieza cuando la camiseta toca la prensa. Antes suele haber revisión del archivo, prueba de tamaño, limpieza de borde, preparación de materiales, calentamiento de la plancha, colocación, enfriado y control visual. Después llegan embalaje, entrega y posibles cambios del cliente. Si ese tiempo no entra en el cálculo, el precio por unidad queda artificialmente bajo.
Los costes fijos también importan: electricidad, mantenimiento de máquina, cuchillas, cinta térmica, software, comisiones de pago, bolsas, etiquetas y desplazamientos. No hace falta complicar el presupuesto, pero sí reservar una cantidad mínima por pedido para que el margen no dependa solo de vender muchas unidades.
Cómo interpretar el resultado
Si el precio mínimo queda por encima del precio que pensabas cobrar, tienes cuatro opciones razonables: subir unidades, aplicar cargo de preparación, simplificar el diseño o cambiar de técnica. DTF puede encajar en tiradas pequeñas y diseños a todo color; serigrafía suele compensar con volumen y pocos colores; vinilo es útil para nombres, dorsales y piezas simples; sublimación funciona mejor sobre poliéster claro.
Si el margen estimado sale bien, no saltes directamente a producir. Haz una muestra, deja enfriar, revisa color y tacto, y lava la prenda cuando el uso vaya a ser frecuente. Un presupuesto rentable deja de serlo si hay que repetir unidades por no haber probado presión, temperatura o ubicación.
Ficha mínima para repetir pedidos
Guarda proveedor, composición, gramaje, color, técnica, tamaño de diseño, temperatura, presión, tiempo, coste de prenda, consumibles, minutos de trabajo, precio final y observaciones de lavado. Esa ficha permite contestar más rápido al siguiente cliente y evita recalcular cada pedido desde cero.
Cuando tengas varias fichas comparables, revisa cuáles dejan más margen con menos incidencias. Esa comparación vale más que elegir siempre la técnica más barata por unidad.